EL ORIGEN DE NELI — 2025
No volver a elegir entre tu estilo, tu tiempo y tu vida.
NELI nació de una frustración muy personal: ya no quería tener que elegir entre las uñas que me gustaban, mi trabajo y mi tiempo libre.
Antes de crear la marca, trabajaba como jurista de empresa en el sector de los seguros. Me movía en un entorno muy formal y trataba con frecuencia con miembros del consejo de administración. Las uñas muy largas, elaboradas y creativas que me encantaba llevar no encajaban realmente con los códigos de ese universo. Así que acabé optando por manicuras más discretas —incluso los fines de semana— simplemente porque una manicura tradicional me comprometía con el mismo estilo durante varias semanas.
Esa limitación me frustraba muchísimo. Para mí, las uñas siempre han sido como las joyas que llevamos a diario: una forma de rematar un look, afirmar mi estilo y sentirme plenamente yo misma. Sin ellas tenía la extraña sensación de estar un poco desnuda, como si faltara el último detalle antes de salir.
A eso se sumaba el tiempo que pasaba en el salón. Solo tenía los fines de semana para desconectar y ya no soportaba sacrificar varias horas del sábado para hacerme la manicura en lugar de disfrutar de verdad de mi tiempo libre.
Entonces descubrí las press-on nails de gel. No las uñas postizas de plástico que temes perder al cabo de unas horas, sino cápsulas realmente resistentes, trabajadas con gel y capaces de durar varias semanas. Para las vacaciones fue una revelación. Y también para mi día a día: podía llevar un set espectacular durante el fin de semana, retirarlo y ponerme un diseño más discreto el domingo por la noche mientras veía una serie, o incluso el lunes por la mañana de camino al trabajo.
Después de muchos años estudiando Derecho y de sufrir un burnout, empecé a buscar una actividad que me permitiera recuperar el placer de crear. Las press-on surgieron como una evidencia. Me encantaba el producto, pero seguía resultándome difícil encontrar diseños que me gustaran de verdad. Y cuando los encontraba en pequeñas creadoras, pedirlos solía requerir demasiados mensajes y demasiados pasos.
Así que empecé a imaginar y crear mis propios sets. Me enamoré del proceso al instante: buscar combinaciones, construir un universo y ver cómo una idea cobraba vida en diez pequeñas uñas. En 2025, esa pasión se convirtió en NELI: la «N» de nail unida a ELI, mi apodo.
Creé NELI para ofrecer lo que me faltaba: el nivel de detalle del nail art de salón, la sencillez de comprar online y, sobre todo, la libertad de cambiar. Uñas que se adaptan a nuestra vida, y nunca al revés.
